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O Salgueiral
O Salgueiral es una casa rural situada en la Ribeira Sacra, Galicia. Un lugar marcado por el paisaje, la memoria familiar y una historia que continúa presente...
Una identidad que ya estaba allí

Branding · Identidad visual · Dirección de arte · Diseño web · Desarrollo web · Social Media
O Salgueiral es una casa rural situada en la Ribeira Sacra, Galicia. Un lugar marcado por el paisaje, la memoria familiar y una historia que continúa presente tanto en la propia casa como en aquello que la rodea.
El proyecto nació con el objetivo de construir una identidad visual capaz de representar todo ese universo sin recurrir a los códigos habituales del turismo rural.
Más que crear una imagen nueva para O Salgueiral, el proceso consistió en observar el lugar, entender su historia y descubrir que una parte importante de la identidad ya estaba allí.

Una marca que nace de la casa
Uno de los puntos de partida del proyecto fue el mural realizado por Cestola na Cachola para O Salgueiral.
La ilustración funciona como una alegoría de las mujeres que, a lo largo de la historia, levantaron y sostuvieron la casa. Dentro de ese universo gráfico aparece también la castaña, un elemento estrechamente relacionado con el paisaje y con el castaño centenario que permanece junto a O Salgueiral.
Ese pequeño elemento se convirtió en el origen del símbolo de la nueva identidad.
A partir de la representación de la castaña desarrollamos una abstracción gráfica mucho más sencilla: una forma radial, orgánica e irregular que conserva el carácter manual de la ilustración original.
El resultado es un símbolo contemporáneo que no busca imponerse sobre la historia de O Salgueiral, sino continuarla.

Del mural al símbolo
La simplificación de la castaña permitió crear un isotipo suficientemente reconocible para funcionar de forma independiente y, al mismo tiempo, suficientemente flexible para integrarse en diferentes aplicaciones.
Sus trazos irregulares mantienen una cierta imperfección deliberada.
No queríamos una forma excesivamente geométrica o tecnológica, sino un símbolo que conservara parte del carácter humano, artesanal y orgánico de aquello de lo que procede.
Así, la identidad conecta diferentes capas de O Salgueiral:
las mujeres que forman parte de la historia de la casa, el mural, la castaña, el castaño centenario y el paisaje de la Ribeira Sacra.
Una identidad nueva construida a partir de elementos que siempre habían formado parte del lugar.

Una identidad entre tradición y contemporaneidad
El logotipo combina este símbolo de carácter orgánico con una tipografía serif de fuerte personalidad editorial.
La composición tipográfica rompe deliberadamente con una estructura completamente rígida. Los caracteres cambian de escala, se relacionan entre sí y generan un ritmo propio que permite que el nombre tenga tanta personalidad como el símbolo.
El contraste entre ambos elementos es fundamental para la identidad.
Por un lado, el isotipo conserva el carácter espontáneo y manual de su origen.
Por otro, la tipografía introduce una lectura más contemporánea, sofisticada y editorial.
La intención era encontrar un punto de encuentro entre memoria y presente, ruralidad y diseño contemporáneo, naturaleza y cultura.

Un sistema flexible
La identidad fue desarrollada para funcionar en diferentes formatos y escalas.
Se crearon configuraciones horizontales y verticales del logotipo, además del uso independiente del isotipo, permitiendo adaptar la marca tanto a soportes digitales como a composiciones editoriales, fotografías y piezas para redes sociales.
Más que construir una única composición cerrada, buscamos desarrollar un sistema capaz de transformarse manteniendo siempre una personalidad reconocible.
Esta flexibilidad se convirtió posteriormente en una de las herramientas principales para trasladar la identidad a los distintos puntos de contacto de O Salgueiral.

El paisaje convertido en color
La paleta cromática parte de los tonos presentes en la casa y en su entorno.
Un negro cálido funciona como color estructural de la identidad, acompañado de tonos tierra, coral, rosa, verde y neutros claros.
Los colores permiten establecer diferentes niveles de intensidad dentro de la comunicación: desde composiciones sobrias y editoriales hasta piezas mucho más vivas vinculadas con las estaciones, la vegetación o los pequeños detalles del paisaje.
El coral funciona además como uno de los principales acentos de la marca, creando un fuerte contraste con los fondos oscuros y permitiendo que el isotipo tenga una presencia inmediata.

Una marca que convive con el paisaje
La fotografía es una parte esencial del sistema visual de O Salgueiral.
La casa no podía entenderse únicamente a través de su arquitectura. El paisaje, las estaciones, la vegetación, la gastronomía y los pequeños detalles que rodean la experiencia forman parte del relato de la marca.
Por ello, la identidad fue diseñada para poder convivir con la fotografía sin competir con ella.
En algunas aplicaciones la tipografía adquiere una presencia protagonista. En otras, el símbolo se reduce a una pequeña firma sobre la imagen.
La marca puede aparecer, desaparecer o cambiar de escala dependiendo de aquello que se quiere contar.
El sistema deja espacio para que O Salgueiral sea el verdadero protagonista.
Una identidad que cambia con las estaciones
Esta flexibilidad se trasladó especialmente a la comunicación en redes sociales.
En lugar de desarrollar una plantilla rígida que obligara a que todas las publicaciones tuvieran la misma estructura, planteamos un lenguaje visual capaz de adaptarse al contenido.
Fotografía, color, símbolo y tipografía pueden combinarse de diferentes maneras manteniendo siempre una identidad común.
Las estaciones se convierten además en una herramienta narrativa.
La floración de los árboles, los cambios del paisaje, los interiores de la casa, la gastronomía o una botella de vino de la Ribeira Sacra pueden convertirse en el punto de partida de una publicación.
Piezas como “Mayo” o “Vive la primavera en la Ribeira Sacra” muestran esta manera de trabajar: la identidad no funciona simplemente como una firma añadida al contenido, sino como parte de la composición.
El objetivo es que las redes puedan evolucionar y cambiar sin dejar de reconocerse como O Salgueiral.
La marca llevada a la experiencia digital
El siguiente paso fue trasladar el sistema de identidad al sitio web de O Salgueiral.
El diseño digital continúa el mismo lenguaje desarrollado para la marca: grandes imágenes, espacios generosos, tipografía con fuerte presencia y una jerarquía visual sencilla.
La fotografía vuelve a tener un papel protagonista porque la web no debía limitarse a explicar las características del alojamiento.
También debía transmitir la sensación de estar allí.
La identidad visual funciona como hilo conductor entre los contenidos, acompañando la información sobre la casa, el entorno y la experiencia de visitar la Ribeira Sacra.
El resultado busca equilibrar dos necesidades: ofrecer la información necesaria para conocer el alojamiento y, al mismo tiempo, construir una primera aproximación emocional al lugar.

Diseñar una experiencia antes de llegar
Marca, fotografía, redes sociales y web no fueron concebidas como piezas independientes.
Todas forman parte de un mismo sistema.
Una persona puede descubrir O Salgueiral a través de una fotografía en redes sociales, reconocer posteriormente el símbolo en la web y finalmente encontrarse con los elementos que dieron origen a la identidad cuando llegue físicamente a la casa.
Ahí es donde el branding adquiere sentido.
La identidad deja de ser únicamente aquello que aparece en un logotipo y comienza a funcionar como una forma de relacionar historias, espacios, imágenes y experiencias.
Una identidad que ya estaba allí
O Salgueiral fue un ejercicio de observación antes que de creación.
El elemento central de la identidad no apareció buscando una forma gráfica aleatoria, sino prestando atención a la historia que ya existía alrededor de la casa.
El mural.
Las mujeres.
La castaña.
El castaño centenario.
El paisaje.
A partir de esos elementos construimos un sistema visual contemporáneo capaz de trasladarse a la marca, la comunicación y la experiencia digital.
Porque algunas veces diseñar una identidad no consiste en inventar algo nuevo.
Consiste en encontrar aquello que ya estaba allí y darle una nueva forma de hablar.
